La Federación Democrática de Profesionales Universitarios de la Salud de la Región Metropolitana reafirma su compromiso con la lucha por un sistema de seguridad social que tenga a la salud y las pensiones como pilares fundamentales, bajo el principio de solidaridad.

En este contexto, consideramos que la actual reforma de pensiones, si bien es insuficiente, incorpora ciertos elementos que pueden representar mejoras inmediatas para un sector importante de la población. Entre ellos, destacamos:

  • La compensación para las mujeres, que contribuye a reducir la brecha en sus pensiones.
  • La introducción, aunque temporal por 30 años, de un mecanismo de solidaridad intergeneracional.
  • El reconocimiento de los años trabajados como un factor para incrementar la jubilación.
  • El fortalecimiento del Pilar No Contributivo (PGU), que permitirá un aumento real de las pensiones en el corto y mediano plazo.

Sin embargo, no podemos obviar que esta reforma sigue consolidando el sistema de capitalización individual, manteniendo el rol de las AFP y destinando millonarios recursos al mercado de capitales, sin que esto implique un incremento significativo en las pensiones futuras.

Por ello, nos mantendremos en las calles, atentas y atentos, observando cómo las nuevas estructuras y la participación de nuevos organismos administradores impactarán en las y los pensionados, tanto actuales como futuros.

Nuestra Federación aspira a una reforma previsional más profunda. Lamentamos que el sistema político actual, condicionado por la ideología dominante en el Parlamento, no haya permitido avanzar en cambios estructurales. Esto nos recuerda la importancia de que las y los trabajadores votemos no por rostros, sino por programas políticos que garanticen avances en derechos sociales y laborales. Es fundamental que los espacios de poder, desde los sindicatos hasta el Parlamento, sean liderados por quienes representan los intereses del mundo del trabajo.

Desde nuestra organización, reafirmamos con fuerza y convicción que Chile necesita un sistema previsional que garantice mayor seguridad social para todas y todos, sin distinción alguna. Un sistema que cuente con un componente solidario robusto, incorpore una perspectiva de género en su diseño y asegure pensiones dignas para cada trabajadora y trabajador, sin importar su tipo de empleo o nivel de ingresos.

¡Por justicia social y equidad, vamos por más!